Mujeres que quieren sentirse ellas mismas con lo que llevan.
Que disfrutan de vestirse, y sobre todo de cómo se sienten cuando encuentran una prenda que encaja con ellas. De esas veces que te la pones y piensas: “sí, esta soy yo”.
Mujeres que, cada vez más, prefieren comprar menos y elegir mejor.
Que prefieren encontrar una prenda que les encante y llevarla muchas veces, antes que llenar el armario de cosas que dentro de unos meses ya no les dicen nada.
Mujeres que disfrutan de los pequeños detalles. De un botón que hace diferente una pieza, de un tejido que se siente bien sobre la piel, de saber que detrás de una prenda hay alguien que ha cuidado cómo está hecha.
Y quizá por eso Alice se ha ido construyendo de esta manera. Cada prenda pasa por mis manos en mi taller de Salamanca. Hay tiempo detrás de cada diseño, decisiones que tomar y pequeños detalles que cuidar.
Para mí, hacer ropa también es eso: pararme a pensar en la mujer que algún día va a llevarla.
Y aunque Alice nazca de mi forma de entender la ropa, con los años me he dado cuenta de que cada mujer la hace suya.
Porque una misma prenda puede formar parte de días completamente distintos. Puede acompañarte en una etapa y seguir ahí cuando tú ya has cambiado. Puede convertirse, simplemente, en esa prenda a la que recurres porque sabes que te sientes bien con ella.
Y eso es lo que quiero construir con Alice.
Una marca en la que puedas encontrar una pieza especial, y también una forma de entender cómo queremos vestirnos.
Sin tener que seguir todas las tendencias, sin tener que vestir como nadie más, sin necesitar una ocasión especial para ponerte algo que te gusta.
Vestir como eres también es una forma de elegirte.
Por eso nace este Diario.
Para abrir un poco más las puertas de Alice y compartir contigo todo aquello que normalmente no se ve. Las ideas que hay detrás de una prenda, las cosas que voy aprendiendo, el proceso de crear y también todo lo que forma parte de este Universo que estamos construyendo juntas.
Alice está hecha por mí, pero quiero que este espacio se construya también contigo.
Y si mientras lees esto has pensado en algún momento “esto podría ser yo”, entonces quizá ya entiendas lo que significa ser una de las mujeres de Alice.
Bienvenida a Alice. Este también es tu espacio.